Tag Archive: escritor


JAZZ, NOCHE DE LLUVIA

Enigmas opuestos improvisan.

Sobre-cama

Dos miradas parten (buscando),expuestas(,)

A la nada.

 

Puertos que esperan por los dos,

Calladas dudas.

Esperas que se vuelven laberinto,

Búsqueda sin mapas.

 

Soles, lunas, van y vienen

Sostenes desatados

Caricias en derroche

Al compás

De la música

Y la noche.

 

Suena un saxo,

En (el) silencio

Otro responde.

 

Dos callan (callamos) en la entrega

De nuestras miradas

Que

Al fin

Se encuentran.

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LEVANTO EL PUÑO IZQUIERDO

Hablen ustedes de luto,

revolución o sindicato.

Tomen las calles en hordas,

ganen la batalla.

Suiciden su sueño.

 

Yo seré calles y hordas.

Contemplaré la ilusión que desvanece.

Volveré con cada otoño,

incluso el suyo.

 

Caminaré las calles del sueño,

en el sueño.

No ensuciaré con lodo mis manos;

seré también el lodo y las manos.

 

Empuñaré una rosa sin orgullo.

Me saciaré en la música y los libros.

Ustedes vayan a pacer.

Cambien de un tajo al pastor,

busquen su dueño.

Yo me mojo con la lluvia y soy pequeño;

un insecto sin gloria.

Escucho jazz para pasar el rato.

No tengo asuntos pendientes con la historia.

 

Y vuelvo al vaso con hielo,

a la página.

Y fumo de cualquier cigarro y de ninguno.

Y creo en la palabra revolución

porque es palabra.

Cómo no.

 

Pero mis himnos, las nostalgias,

son pequeñas.

No aspiran a más que siempre menos.

A congelar el mundo, por momentos,

en las cosas queridas.

 

Levanto el puño izquierdo, sí.

Alzo banderas en las noches,

ocupo camas

y transformo los días.

 

Entrevista con Yola yelou

Aquí les dejo el vídeo de la entrevista que nos hizo Luís Martín Gómez en su programa Yola yelou.

También el link que contiene una versión transcrita de la misma:

http://luismartingomez.blogspot.com/2012/02/josecarlos-nazario-me-apasiona-trabajar.html

De Onetti

 

[…] Cuando un escritor es algo más que un aficionado, cuando pide a la literatura algo más que los elogios de honrados ciudadanos que son sus amigos, o de burgueses con mentalidad burguesa que lo son del Arte, con mayúsculas, podrá verse obligado por la vida a hacer cualquier clase de cosa, pero seguirá escribiendo. No porque tenga un deber a cumplir consigo mismo, ni una urgente defensa cultural que hacer, ni un premio ministerial para cobrar. Escribirá porque sí, porque no tendrá más remedio que hacerlo, porque es su vicio, su pasión y su desgracia.

 

Y si, llevado a un terreno de actividad política, deja de hacer literatura para dedicarse a redactar folletos de propaganda, que nadie se haga cruces en homenaje a un inexistente sacrificio. El escritor no era escritor, sino político; terminó por encontrarse a sí mismo. Hay numerosos casos de vocaciones tardíamente despiertas que podrían citarse.

 

No debe verse en ello un suceso más admirable que el tan frecuente del escritor que por necesidades económicas ingresa al periodismo. Si deja de escribir literatura, es simplemente porque acaba de encontrar su verdadero camino. Cuando se “tiene” que escribir, hay siempre una hora para robar al dueño del diario, al sueño o al amor. […]

 

(Periquito el Aguador, Marcha, Montevideo, 27-10-1939)

Reencarnación

La segunda edición de Carne cruda fue publicada por Media-Isla, esfuerzo editorial que desde hace ya varios años lleva adelante René Rodríguez-Soriano.

Un viejo vegetariano encuentra la muerte al pedir un plato de carne en un bar. Elena visita la playa tras la muerte de su amante anoréxica. Oliverio no ve razones en la enfermedad de Yaya para deponer su egoísmo machista. Boquepeje paga el precio de haber sido un policía honesto en el momento equivocado. Esas y otras historias componen CARNE CRUDA.

COMPRAR EL LIBRO AQUÍ.

 

 

Apocalipsis no.

Luego del esperado fin del mundo, no me había atrevido a entrar por aquí. Sospechaba que había terminado todo y yo estaba solo. En mi mundo armado y desarmado. Solo y desalmado. Pues seguro que los muy hijodeputas se habrían de llevar mi alma en el rapto. Pero no. No hubo rapto, ni recompensa, ni nada. Sí hubo un largo período entre mi último post y este, pero eso tampoco es el fin del mundo.

Disfruten:

Alberto Laiseca, alquimista del delirio

Del Grand Barthes, por Beatriz Sarlo

Zambra, el chileno

valter hugo mae

Interesante: por qué escribes?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En Messenger Mag, de Juan Pablo Ramírez G.

La lluvia que juega a ser dios

“¡Eh -gritó Will-, la gente corre como si ya hubiera llegado la Tormenta!”. “¡Llegó -gritó Jim-, la tormenta somos nosotros”. RAY BRADBURY

Hoy ibamos a estar en El Matutino Alternativo hablando de CARNE CRUDA. La lluvia y la ciudad nos lo impidieron. La lluvia por abundancia, la ciudad por negligencia de las autoridades (que ella no tiene la culpa).

Evoco a Stephen Crane frente al albergue.

Ensayo sobre la ceguera fue sorbido, saboreado, en segundo de bachillerato, en una butaca prestada para restar visibilidad a los profesores. Entre perorata y perorata bebí cada gota de la humanidad desbordante de esa prosa pastosa, difícil y trágica. Con esa lectura comenzó una amistad que se extiende hasta El viaje del elefante. Antes del Ensayo, había desistido de la lectura del Evangelio según Jesucristo, narración hiperrealista que le costó (qué suerte) la excomunión y que retomé años después.

José Saramago se fue haciendo una muleta entre clásicos y modernos. Así pasé de Gorki a Bosch, de Hemingway a Onetti, siempre con escala en Saramago. Un escritor que se convirtió en un contaminante para mi estilo y que por fin logré desterrar (espero que para siempre) de mi prosa, el año pasado. Pero más allá del estilo y de sus frases largas, del uso indiscriminado y libérrimo de los signos de puntuación, queda su viaje. Su empecinamiento por buscar en los rincones recónditos de la ficción y la realidad el último vestigio de la naturaleza humana.

Su blog, sus novelas, sus relatos y dos o tres de sus poemas, a pesar de su prosa, son parte importante de mi crecimiento como escritor.

Por qué negarlo: me entristece su partida. Pero me consuela que haya podido emprender el último viaje. Quizás descubra, en esa partida final, algo más sobre la eterna soledad del ser humano.

Viajero

Encontré estos versos. Creo que son una definición de lo que es hoy ser escritor:

Yo soy como el viajero
que llega a un puerto y no lo espera nadie,
Soy el viajero tímido que pasa entre abrazos ajenos y sonrisas
que no son para él…
Como el viajero solo
que se alza el cuello del abrigo
en el gran muelle frío…

Viajero (Dulce María Loinaz)